Aceite asesino: cultivo de la palma de aceite

Las plantaciones de palma de aceite sustituyen poco a poco los bosques del sur este asiático y de África central. Despoblados por el fuego, los bosques desaparecen, y con ellos muchas especies como el orangután. Pero más allá de las consecuencias dramáticas, que ya afectan las poblaciones autóctonas, está en juego el frágil equilibrio del planeta. El cultivo de la palma de aceite es responsable dela destrucción de la selva tropical y causan enormes emisiones de dióxido de carbono en la atmosfera. (A causa de los incendios de los bosques, Indonesia se ha convertido en el tercer productor de CO2 del planeta). ¿Quiénes son los responsables? Pues los mayores fabricantes de productos cosméticos, de productos alimentarios, los consumidores de todos aquellos productos, los que utilizan los « combustibles vegetales » (que no sean biogás o biometanol), los miembros de la Roundtable on Sustainable Palm Oil (RSPO), el lobby de los productores de aceite de palma y grupos de presión similares que tienen la mala fe y la hipocresía de utilizar la palabra Sustainable (sostenible) en este contexto catastrófico. El aceite de palma es la materia prima de las mayores industrias cosméticas (Dove, marcas de Unilever), alimentarias (Unilever, Nestlé), oleoquímicas europeas y americanas. Aunque el cultivo no se practique en Europa, seis de los veinte exportadores más importantes son países europeos. Parece que casi todo el mundo tiene su parte de responsabilidades en esta historia.

 

Consecuencias para la salud

Al tener un coste tan bajo, el aceite de palma es muy interesante para las empresas. Es cada vez más utilizado en la fabricación de una gran variedad de productos: cereales, margarina, helados, repostería, pastelería, pan industrial, chocolatinas… Añadir grasas (aceite de palma) a una alimentación ya de por sí muy rica en grasas saturadas, es muy nocivo para nuestra salud. De hecho, el aceite de palma no es aceite sino grasa y ningún médico negará que las grasas saturadas contribuyen a aumentar el colesterol.

 

Expoliación y explotación a gran escala

El sur tropical posee condiciones agroecológicas propicias al cultivo de la palma de aceite, que se ha convertido en la línea industrial más importante del sector agroindustrial. En Colombia, el desarrollo de las plantaciones de la palma de aceite se lleva a cabo sobre territorios colectivos de comunidades negras e indígenas, territorios protegidos por la constitución nacional de 1991 y que garantiza la inalienabilidad, la indivisibilidad y la imprescriptibilidad de los territorios ancestrales de esas comunidades. Las empresas productoras de aceite se han establecido sobre territorios ancestrales de manera violenta y usurpando las tierras colectivas de la comunidad. Acciones militares y paramilitares, junto con masacres, amenazas y torturas, han desencadenado importantes desplazamientos y la expulsión por la fuerza de sus territorios en nombre del desarrollo y sobre todo a favor de los beneficios de multinacionales productoras de aceite. (113 asesinatos y 15 desplazamientos forzados en el Jiguamiandó y el Curvaradó). Las operaciones armadas en los territorios colombianos tienen como objetivo presionar a las comunidades locales para que participen a la producción de aceite (es decir ser explotados por las multinacionales a la vez que expoliados de su territorio) o para que se marchen de sus propias tierras.

La violencia es el mejor método para concentrar la riqueza y la propiedad. Un 0,3% de los propietarios controlan el 65% de las tierras cultivables mientras que tres millones y medio de personas son desplazadas de sus tierras. El paramilitarismo (escuadrones armados al servicio de los terratenientes, industriales y narcotraficantes) permite que se lleve a cabo ese proceso de expropiación de las tierras. A causa del terror, comunidades enteras son expulsadas de sus tierras, invadida por la palma de aceite. El desplazamiento forzado, el aumento de la pobreza, la malnutrición, la reducción de la producción de alimentos, los desastres ecoambientales (erosión de los suelos, contaminación del agua, desaparición de la diversidad animal y vegetal) son características de este modelo de desarrollo basado sobre el monocultivo.

 

Los biocombustibles son una catástrofe para la gente que padece hambre

Con la crisis del petróleo que se perfila, todos hablan de los biocombustibles. Como en muchos casos, lo que fue una buena idea al principio, se ve desviada por grupos influyentes con el fin de servir intereses particulares en detrimento del medioambiente, de las especies animales y del conjunto de ciudadanos. Al igual que en las producciones industriales de soja, los campesinos no ganan nada con la expansión de la palma de aceite. Para desarrollar su economía y convertirse en el primer productor de aceite de palma, el gobierno indonesio procede a expropiaciones forzadas de las cuales sol se benefician las grandes multinacionales. En cuanto a los campesinos, ya no pueden subvenir a sus necesidades alimentarias, y se ven obligados a desplazarse hacia a las chabolas de las grandes ciudades.  El desarrollo acelerado de los combustibles vegetales, el uso masivo de aceite de palma en la industria cosmética y en la alimentación industrial moderna hace que el hambre progrese.


Selva de Ichilo (Bolivia) sustituida por plantaciones

Es lo que afirma el relator de las Naciones Unidas para el derecho a la alimentación, Jean Ziegler. Exige una moratoria internacional sobre la producción de biocombustibles con el fin de luchar contra la subida de los precios alimentarios. La problemática es sencilla: el hecho de utilizar tierras cultivables para producir biocombustibles reduce de forma considerable el espacio disponible para el cultivo de productos destinados a la alimentación. Esta reducción conlleva un aumento de los precios de estos mismos productos alimentarios. Para frenar este proceso, Ziegler defiende que habría que prohibir la conversión de las tierras para producir biocombustible, y eso, al menos por cinco años. Este plazo debería permitirle a la ciencia investigar sobre biocombustibles de segunda generación, producidos a partir de residuos agrícolas o de plantas no agrícolas como el jatropha que crece naturalmente sobre tierras áridas. Ver artículo.

 

Biocombustible: Indonesia destruye sus bosques para llenar las gasolineras  del Norte

Indonesia es el primer productor mundial de aceite de palma. Para cumplir con la demanda de las firmas extranjeras que utilizan el aceite de palma para biocombustibles, el gobierno está llevando a cabo una desforestación a gran escala. Ginting Tongena, miembro de Amigos de la Tierra en Indonesia nos cuenta: " En Indonesia, hay una demanda enorme, una presión importante para producir más aceite de palma para los países del Norte. El gobierno prevé que la producción debería doblar en los próximos veinte años. Indonesia es el mayor productor mundial, y junto con malasia, abastece el 90% del mercado global. El país ya tiene 7,3 millones de hectáreas de palma de aceite, o sea dos veces la superficie de los Países Bajos, y el gobierno ya ha concedido 20 millones más, o sea la superficie de Inglaterra, Suiza y de los Países Bajos reunidos.


Productores de aceite de palma en 2006

Esto significa que la deforestación ya alarmante del país, la contaminación de los suelos y del agua sólo va a ir aumentando. Sin embargo, Indonesia ya es el tercer país productor de CO2, detrás de los Estados Unidos y de China por culpa de las emisiones causadas por el incendio de los bosques...

La deforestación es una catástrofe en términos de biodiversidad. Conlleva la desaparición del hábitat natural de especies amenazadas como el tigre y el orangután. El impacto sobre las poblaciones es desastroso. En Indonesia, entre el 60% y el 90% de la población es dependiente del bosque. Obtienen material de construcción, plantas medicinales, comida y fuente de ingresos. La deforestación los deja sin medios para sustituir y les aleja de su modo de vida tradicional. Los han tentando y les han prometido empleos relacionados con el desarrollo de los biocombustibles pero en realidad, esos cultivos necesitan poca mano de obra y los pocos empleos que fueron creados son muy precarios y con poca tecnología."

 

Ilusiones en cuanto al biocombustible

La idea que podemos sustituir la herencia fósil y el concentrado increíble de energías que nos prodiga- por la energía que nos rodea es del dominio de la ciencia ficción. No hay energía de sustitución para reducir nuestro consumo de combustibles fósiles. Sin embargo, seguimos buscando productos de sustitución. Son promovidos por los estados que intentan evitar tomar decisiones económicamente dolorosas que imponen los cambios climáticos. Una de esas soluciones de recambio es peor que el hecho de quemar las energías fósiles que sustituye. Tierras normalmente utilizadas para producir alimentos son utilizadas, y lo serán cada vez más, para "cultivar" biocombustible. Pero es pero aun; la industria de los combustibles ha inventado el combustible más contaminante del mundo. Al hacer la promoción de los combustibles vegetales -como la UE o los estados unidos y como miles de ecologistas- los consumidores pueden pensar que se trata de un nuevo mercado para el aceite de las frituras. En realidad, se está creando un mercado para uno de los cultivos más destructores del planeta. ¿Porqué? Es fácil, porque es más barato. Entre 1985 y 2000, el desarrollo del cultivo de la palma de aceite es responsable del 87% de la deforestación en Malasia. En Sumatra y en Borneo, unos 4 millones de hectáreas de bosque han sido convertidas en plantaciones de palma de aceite. Se programan nuevas talas: 6 millones de hectáreas en Malasia y 17 millones en Indonesia.

Bosques de Malasia en 2000 y predicciones para 2020


Todos los bosques están amenazados, hasta el parque nacional de Tanjung Puting ha sido destruido por los cultivadores. El rinoceronte de Sumatra, los tigres, los gibones, los tapires, los násicos y miles de otras especies están condenados a desaparecer. Miles de habitantes han sido expulsados y unos 500 indonesios han sido torturados mientras intentaban resistir. Los incendios forestales que asfixian la región y sus habitantes, incendios provocados por los mismísimos cultivadores. Incendian, talan y desecan la tierra. En términos medioambientales, el impacto y las consecuencias del aceite de palma no son menores que los destres causados por la explotación y la producción de petróleo a gran escala. Los gobiernos compradores no ignoran nada de todo esto pero están dispuestos a sacrificar los bosques extranjeros, la biodiversidad y empobrecer los habitantes para satisfacer la demanda de los automovilistas. Satisfacer una demanda cada vez mayor en combustibles, sean cuales sean las fuentes de abastecimiento, es pura locura. Pero las decisiones difíciles se han evitado y da igual si se esfuma una gran parte de nuestra biosfera.

 

Entonces ¿cuáles son las energías del futuro?

Hay que olvidarse de las energías carbonadas. Hay que utilizar el viento, el agua, el sol y la metanización, es decir la fermentación de residuos vegetales. Claro que no hay solución milagro porque no se puede producir energía sin que haya consecuencias negativas. Sin embargo, no es por ello que no debemos encontrar soluciones alternativas que minimizan los impactos negativos, y por supuesto, reducir nuestro consumo de energía. En 2003, el biólogo Jeffrey Dukes calculó que las energías fósiles que quemamos en un año provienen de una masa de materia orgánica que representa 400 veces la producción anual de materia orgánica de nuestro planeta. Para simplificar, utilizamos cada año 4 siglos de plantas y de animales.

 

Especies en peligro El tigre de Sumatra

sólo se encuentra en la región de Sumatra (Indonesia) donde su hábitat se está reduciendo considerablemente. Es una especie amenazada por la caza ilegal y furtiva debido a los incendios y pérdidas de sus territorios. Por el desarrollo de los monocultivos, y la pérdida de territorio, el agotamiento de presas también afecta a la especie. Las últimas poblaciones del tigre de Sumatra se encuentran en zonas protegidas pero amenazadas por la agricultura y la explotación de los bosques para el papel y el aceite de palma. El hecho de que esta especie se quede sin territorio natural, provoca muchos conflictos con los humanos. Como consecuencia de la pérdida de hábitat, el tigre y las poblaciones locales han entrado en contacto, ocasionándose encuentros indeseados. Así los tigres han sido envenenados, han caído en minas terrestres y en trampas, y se les ha disparado.

De 1998 a 2002, es decir, en tan solo 4 años, al menos 51 tigres murieron a manos de las personas. El 76 % con fines comerciales y el 15 % por conflictos con las personas . En 2007, los defensores del tigre de Sumatra  encontraron al menos 23 partes de tigres en venta en una investigación realizada en mercados de la isla de Sumatra. Actualmente, sólo contamos unos 400 individuos de esta especie. Más información sobre esta especie: ver página web

 

Los rinocerontes de Borneo son una subespecies de los de Sumatra, de los cuales se estima quedan solamente 50 en el mundo. La mayoría de investigadores cree que el rinoceronte de Sumatra es el último ejemplar viviente de su especie, del Mioceno temprano, y también la especie más antigua de rinoceronte que queda en el mundo; aquel que emergió hace entre 15 y 20 millones de años. Por millones de años el rinoceronte de Sumatra habitó el sudeste de Asia, desde Borneo hasta el nordeste de la India. Al vivir una larga existencia solitaria, ellos prefirieron los profundos bosques tropicales. No se tiene conocimiento de lucha territorial; a pesar de su gran tamaño y enormes cuernos, se le reconoce como una criatura tranquila y dócil. Se considera el más sonoro de todos los rinocerontes, pues produce un sorprendente número de ruidos, incluyendo uno que ha sido comparado con el canto de una ballena.

El seguir los mismos pasos de muchas de las especies amenazadas en la región, tales como la pérdida del medio ambiente y la caza a gran escala, llevó al rinoceronte a una extensión cada vez más reducida, hasta que finalmente llegó a su crítica situación actual. El cuerno del rinoceronte es clave para entender la desaparición del animal; este se vende a altos precios en el mercado negro, donde se vende como medicina tradicional. A pesar de décadas de anti-caza, medidas y leyes, el comercio aún está en auge y los rinocerontes, alrededor del mundo, están pagando el precio. El hecho de deforestar a gran escala permite que se siga llevando a cabo esta práctica. Pierden su territorio y son víctimas de caza ilegal y de "accidentes" debido a los incendios provocados. Desgraciadamente, además de estas amenazas, los rinocerontes se enfrentan a otro problema: es difícil proteger a las especies que no exaltan la imaginación del público y por ser  tan secretos y raros, los rinocerontes han permanecido por largo tiempo lejos de los ojos del mundo y olvidados. Más información sobre la situación de los rinocerontes: ver página web Ver página web de la ONU sobre esta especie.

El orangután es uno de los animales más inteligente de la selva, también es el pariente más cercano del hombre. En su estado natural, vive en los bosques de Borneo y de Sumatra, en Indonesia y en Malasia. Al ser una especie arborícola, depende totalmente de la selva.

Existen dos especies de orangután: el orangután de Borneo, clasificado como una especie en peligro y el orangután de Sumatra, clasificado como especie en peligro crítico de extinción (ver lista roja del IUCN). "Orang-Outang" significa « Hombre salvaje » o bien « Hombre de la selva » en malayo. Un nombre simbólico en una sociedad mundializada e industrializada que prefiere destruir los últimos espacios salvajes para satisfacer interesas económicos.

Miles de orangutanes desaparecen cada año. Se estima que desaperecen 50 orangutanes diariamente... Hoy sólo quedan entre 45.000 et 69.000 orangutanes sur en Borneo y unos 7.300 en Sumatra. La reducción de las poblaciones de orangutanes ha sido fulgurante. Por ejemplo, desde 1900, el número de orangutanes de Sumatra ha disminuido de 91%. Si no se toman medidas de protección inmediatamente, el orangután estará condenado a desaparecer dentro de los próximos veinte años. La principal amenaza es el cultivo de la palma de aceite ya que es responsable de la destrucción de su hábitat, hectárea tras hectárea, los industriales lo expulsan de su territorio para generar beneficios y satisfacer una demanda creciente. Un estudio reciente ha demostrado que la demanda agroalimentaria y cosmética de aceite de palma, un aceite que encontramos en dos de cada diez productos de los supermercados, va a provocar la extinción de los orangutanes. Sin intervención urgente, el comercio del aceite de palma acabara con el último gran simio asiático de aquí a doce años.

Cambios en la repartición del orangután en Borneo entre 1930 y 2004. Fuente: WWF
 

Existen múltiples amenazas para supervivencia de esta especie:

  • Suelen ser heridos y en la mayoría de los casos, matados durante los incendios provocados para “limpiar” la selva
  • Algunos productores consideran el orangután como un enemigo y los ataca y los tortura de forma brutal antes de matarlo
  • La reducción de su hábitat también contribuye a aumentar la caza furtiva e ilegal y facilita la captura de jóvenes orangutanes para los parques turísticos o para ser vendidos como animales de compañía

Incluso los orangutanes que se encuentran normalmente en seguridad son amenazados. Las áreas protegidas y los parques nacionales también sufren de los incendios (entre 2002 y 2004, más del 50% de los incendios afectaban zonas protegidas), el comercio ilegal de madera proveniente de la tala de árboles exóticos también participa a la destrucción del bosque (son afectados 37 de los 41 parques nacionales de Indonesia). Para huir de estas amenazas, los orangutanes se ven obligados a escapar en unas zonas mucho menos favorables para su supervivencia. Resultado: un aumento de la tasa de mortalidad entre los jóvenes y una disminución de la natalidad entre las hembras. Ver página web de la ONU sobre esta especie.

 

Soluciones

Cambiar el mundo significa ser consciente de la extraordinaria nocividad de una visión focalizada en lo económico. Para la gente instalada en las sociedades de consumo, cambiar significa, modificar radicalmente y urgentemente nuestro comportamiento. Es aceptar reducir nuestro impacto personal y nuestras necesidades consumistas. También significa cambiar nuestras perspectivas y encontrar pequeñas soluciones, aportando pequeños cambios. Se trata de acciones concretas, o en este caso de abstención. Hay que intentar no comprar productos transformados a base de aceite de palma. Es difícil. La industria lo está imponiendo, y hasta en las tiendas naturales, muchos de los productos contienen este ingrediente que es sinónimo des destrucción y de muerte, de hambre, de contaminación y de caos.

Recuerden la famosa profecía amerindia:

Sólo cuando hayamos talado el último árbol, contaminado el último rio y matado al último pez, nos daremos cuenta que el dinero no se puede comer.

 

Más información y artículos relacionados ¿Qué es el aceite de palma? Ver Wiki En su campaña contra la peligrosa expansión del aceite de palma, Greenpeace denuncia las responsabilidades de la firma DOVE y Nestlé.

Otros artículos:

 

Productos con aceite de palma http://www.eldia.es/2003-06-08/vivir/vivir6.htm Muchos productos no están listados. Se puede comprobar la presencia de aceite de palma en los envoltorios. En muchos casos, la mención “grasas vegetales” es ambigua ya que no es explícita.

  • Marcas de cuidado personal: ver su página web : Axe, Dove, Rexona, Pond’s, Sunsilk, Timotei, Signal
  • Marcas alimentación: ver su página web : Tulipán, Maizena, Knorr, Hellmann’s, Ligeresa, Frigo, Flora, Calvé, Ben & Jerry’s
  • Marcas de cuidado del hogar: ver su página web : Mimosin, Domestos, Cif

Otras marcas: Nestlé, Palmolive, Lay’s, Matutano, Pringles, Fontaneda, Nutella (Ferrero), productos de LU, Mars, Snickers, las velas de IKEA (ver artículo), Kit Kat, Fa, Colgate, Hugo Boss, D&G, Oral-B, Procter&Gamble (P&G), Lancôme, Wella, pantene, L'Oréal, Avon, etc... ¿Qué puedes hacer?

  • No compres productos que contengan aceite de palma. Claro que esto no resulta muy fácil al principio pero luego, cuando se conocen los productos "sanos", se convierte en un simple reflejo.
  • Puedes escribir o llamar a las marcas (numero gratis al dorso del producto) que utilizan aceite de palma para decirles que no quieres consumir esos productos. En Francia, ha funcionado, algunos supermercados están sustituyendo estas grasas por otros aceites (girasol, etc.).

No hay que olvidar que la demanda la creamos nosotros, los consumidores.

  • Apadrina o adopta un orangután, haz un donativo. Entre varias personas puede resultar más fácil juntar el dinero. Los santuarios dependen totalmente de la generosidad de los ciudadanos: ver enlace.
  • Informa a la gente, a tu familia, tus amigos. La gente desconece el problema. Cuanto más gente lo sepa, mejor.

Ver más información sobre lo que podemos hacer según Greenpeace.

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