Jane Goodall es una primatóloga, etóloga y antropóloga británica. Su obra ha transformado profundamente las relaciones entre el hombre y el animal.
Desde su juventud, se apasiona por los animales hasta el punto de volverse vegetariana y de decidir pasar un tiempo sola entre ellos, para entenderlos mejor. En 1960, se instala en la región del lago (Tanzania), para estudiar el comportamiento de los chimpancés.
Observa entonces un chimpancé fabricando herramientas para atrapar termitas. Este descubrimiento cambiará la definición de « ser humano » que atribuía tal comportamiento únicamente al Hombre. Gracias a sus investigaciones, sabemos que los chimpancés son biológicamente similares al humano, que demuestran numerosas capacidades intelectuales, que fabrican herramientas y que los miembros de una misma familia mantienen estrechas relaciones, que durarán toda su vida.
En 1977, el Dr. Jane Goodall funda el Instituto Jane Goodall que celebra tres décadas de investigación, de educación y de conservación de la fauna.
Desde entonces, el Instituto protege a los chimpancés salvajes, gestiona reservas naturales y ha creado santuarios que acogen principalmente a chimpancés huérfanos cuyas madres han sido víctimas de los cazadores. Sin la obra del Instituto, estos animales estarían condenados.
Para preservar la fauna y luchar contra las amenazas (tráfico, caza, deforestación, epidemias) que ponen en peligro el futuro del gran simio, el Instituto desarrolla proyectos innovadores que alienta a los jóvenes a implicarse en programas que les sensibilizara sobre el cuidado de los animales y la riqueza patrimonial que éstos representan. Estos programas también tienen como objetivo la sensibilización a la preservación del medio ambiente y del desarrollo sostenible.
Una de las principales acciones del Instituto Jane Goodall se sitúa en el Congo, en el santuario de Tchimpounga.
El territorio de Tchimpounga acoge un santuario de 26 hectáreas y en 199, el estado congolés ayudó al Instituto Jane Goodall a crear una reserva de unas 7200 hectáreas. Estas instalaciones acogen unos 150 chimpancés huérfanos. Una cifra que no deja de aumentar… En la mayoría de los casos, son las autoridades del Congo quienes llevan los bebés chimpancés al santuario, tras haberlos confiscados a los cazadores.
Esta reserva tiene como objetivo, además de la protección de los chimpancés, la mejora de las condiciones de vida de las comunidades humanas vecinas. No deja de proporcionar información y de luchar contra el consumo de la carne de simio.
Los programas de desarrollo del Instituto implican los autóctonos en la protección de los animales y de sus recursos naturales y les ayudan a desarrollar sus proyectos económicos y sociales.
Los objetivos y las realizaciones son muy diversos: desarrollo de técnicas de gestión sostenibles para la agricultura, coordinación y gestión de la reserva junto con los pueblos vecinos, mejora de las infraestructuras sociales y, como prioridad, la educación de los niños.

© Jeroen Haijtink et David Lefranc
Los programas educativos del Instituto Jane Goodall, cuya meta es trabajar en la raíz del problema, han permitido realizar los proyectos siguientes:

Copyright Instituto Jane Goodall
Para darles una alternativa a la caza ilegal y para mejorar la calidad de vida de las poblaciones autóctonas, el Instituto Jane Goodall ha contratado a un equipo de más de 60 trabajadores locales encargados de proteger la reserva contra los cazadores ilegales de los demás pueblos y de atender las necesidades de los chimpancés rescatados.
Los proyectos siempre tienen la misma finalidad: desarrollar estrategias de gestión duradera y de educación con el fin de darles a las comunidades locales las herramientas para crecer económicamente y sensibilizarles a la importancia de su patrimonio natural.

Foto de Progress Report '2011
Ayudas
Si quieres ayudar al Instituto, puedes aportar una donación o bien apadrinar a un chimpancé.
Estos aportes son vitales dado que permiten dar apoyo concreto a los animales de la reserva: pagar la costosa manutención y cuidados veterinarios de todos los chimpancés. Puedes elegir y apadrinar un chimpancé, o hacer de tu clase un padrino para unos de estos animales.
La gran mayoría de éstos han llegado como bebés, tras ser decomisados a cazadores, traficantes o particulares que los tenían como mascotas. Muy frecuentemente estas crías han pasado por experiencias muy traumáticas, como ver morir a sus madres y a gran parte del grupo en el que vivían, habiendo sido aislados luego en pequeñas jaulas o encadenados, por lo que arriban en condiciones físicas y psíquicas muy graves.

"Nuestro" chimpancé, Kudia (Foto de Progress Report '2009')
En Tchimpounga, los chimpancés huérfanos son atendidos por experimentados cuidadores y veterinarios, y viven en grupos en un entorno natural, con salidas diarias al bosque de la Reserva de Tchimpounga, custodiada por Ecoguardas del IJG. Allí los chimpancés desarrollan las habilidades físicas, cognitivas y sociales que necesitarán de cara a su futura reintroducción en la selva. Más de 60 trabajadores locales desarrollan allí tareas de cuidado y rehabilitación de chimpancés, logística, mantenimiento, administración, educación, reforestación, sensibilización, etc.
Ver más información: http://www.janegoodall.es/es/chimpamigos . Otros proyectos y campañas:
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La asociación Humanityy aprovecha esta ocasión para darle las gracias al Instituto Jane Goodall por dejarnos apadrinar a Kudia !