La hambruna en Somalia podria ser peor ? Parece que no.


El PMA condenó enérgicamente cualquier desvío de "hasta la cantidad más pequeña de alimentos de los somalíes hambrientos y vulnerables".
En un dato que subraya la falta de seguridad a través de la cadena para la distribución de los alimentos, la comida donada ni siquiera está a salvo cuando ha sido entregada a las personas necesitadas en los campamentos improvisados que brotan en la periferia de la capital Mogadiscio.
Varias familias en el extenso campamento de Badbado dijeron que con frecuencia son obligadas a devolver la ayuda después de que los periodistas les hayan hecho fotografías con ella. El campamento, donde diversos grupos humanitarios reparten comida, está bajo la responsabilidad del gobierno.
"Nos dicen que la guardarán para nosotros y nos obligan a darles nuestra comida", dijo el refugiado Halima Sheikh Abdi. "No podemos negarnos a cooperar porque si nos negamos, nos obligarán a salir del campamento, y entonces uno no sabe qué hacer y qué comer. Eso ya le ha pasado a mucha gente".
La ONU afirma que más de 3,2 millones de somalíes —casi la mitad de la población— necesitan asistencia alimenticia debido a una grave sequía que se ha complicado por una prolongada guerra en Somalia. Más de 450.000 somalíes viven en zonas afectadas por la hambruna que están controladas por milicianos vinculados con al-Qaida. El envío de alimentos a esas áreas es difícil.

En las dos últimas semanas, varios aviones cargados con ayuda de la ONU, Irán, Turquía, Kuwait y otros países han llegado casi a diario a Mogadiscio. La asistencia también va en camino en barcos.
No hay duda de que la ayuda ha salvado vidas. La AP vio a familias hambrientas haciendo cola para recibir alimento caliente en centros de distribución.
Pero de todas formas hay robos. En mercados de Mogadiscio aparecen pilas de alimentos a la venta en sacos con las siglas del PMA, de la agencia estadounidense de ayuda internacional USAID y de los gobiernos de Japón y Kuwait.
Un funcionario de Mogadiscio, con un amplio conocimiento de la comercialización de alimentos, dijo que a su juicio ha sido robada una enorme cantidad de comida, casi hasta la mitad de los envíos de asistencia.
La AP no pudo verificar la aseveración del funcionario, quien habló a condición de guardar el anonimato para evitar represalias. El PMA dijo que rechazaba la magnitud del desvío mencionado por el funcionario.