En las sociedades occidentales, no son comercializados todos los productos de medicina tradicional. Y esperemos que no lo sean nunca. De hecho, es más, sería ideal acabar con algunas prácticas que a pesar de ser naturales, resultan horriblemente crueles, además de ser totalmente inútiles. La publicidad y el marketing nos aseguran que al ser naturales, estos productos son realmente milagrosos y que nos aportan todo lo que podamos necesitar. Unos productos naturales, naturales, ancestrales que tienen virtudes extraordinarias. Y nos lo vamos a creer… Como nos vamos a creer la eficacia de las pociones preparadas por los brujos en los cuentos infantiles, a base de alas de murciélago, de baba de sapo, de lagartijas y de ojo de rana. Vamos…
Más escandaloso aun, -si es que es posible-, es que la totalidad de esos productos tienen virtudes completamente erróneas y además superficiales: se supone que ayudan a rejuvenecer, o afrodisiacas… Vamos a centrarnos en algunos productos o substancias utilizadas en la medicina tradicional, para que nadie ignore de donde provienen. Por si algún día, les apetece probar estos tratamientos…
La medicina tradicional china: bilis de oso La medicina china es una de las más crueles (pero es sólo una entre muchas). En Asia, se tortura a los osos para su bilis. No utilizamos el término tortura al azar. Objetivamente, lo que tienen que soportar estos osos es totalmente inhumano. Por supuesto, muy cínicamente, constatamos que es un comercio cada vez más lucrativo, a pesar de que la especie esté protegida.
Se estima que el comercio órganos de oso alcanza los 2.000 millones de dólares, lo que ha provocado la apertura de un mercado mórbido en China o Vietnam, donde se abren granjas de cría de osos. Es un fenómeno de moda y está demostrado que las virtudes curativas de los órganos de oso no sólo son discutibles, pero que además existen más de 54 ingredientes naturales a base de plantas que son comparables a los componentes procedentes del oso.
La explotación de los osos en las granjas no impide que se les capture también en su hábitat natural. Para capturar un osezno (o oso bebé), los cazadores ilegales deben casi siempre matar a tres osos adultos, entre ellos la madre. En 60% de los casos, el osezno capturado muere, ya que necesita a su madre durante más tiempo. No olvidemos que se trata de una especie en peligro de extinción.
Los oseznos que han sobrevivido a la captura o a la cría no viven mucho tiempo. Son privados de su madre y no tienen espacio vital. Les falta el bienestar básico, pero no es todo. Los métodos de extracción de la bilis son más o menos arcaicos. Según la normativa china, el oso debe pesar unos 100 kilos para que se le empiece a extraer la bilis. Habitualmente, la extracción se hace dos veces al día, antes de la comida. Existen dos técnicas. La primera consiste en introducir un catéter (Sonda) permanente de unos 8 -12 cm en la vesícula biliar. Varios centímetros sobresalen del abdomen para permitir el bombeo. El otro método consiste en instalar un material más moderno pero sin desinfección o esterilización.lossoso intentan escapar, se mueven, son entonces imovilizados con un corsé de hierro.
No hace falta insistir en el hecho que estos métodos provocan dolores dementes. En la mayoría de los casos, los osos mueren al cabo de unos pocos bombeos, a lo sumo, cuatro o cinco. Entonces, el animal acaba en la carnicería, ya que las patas de oso son los ingredientes de una deliciosa y carísima sopa… A veces, para impedir que el oso intente arrancarse el grifo que tiene soldado al cuerpo, se le amputa las patas sin cuidado médico y sin anestesia y se venden los miembros a los restaurantes. De hecho, el mercado de la carne de oso está siendo cada vez más lucrativo. Más recientemente, la bilis de oso ha sido añadida a productos no medicinales como el vino y el champú.
El cuerno de rinoceronte Los chinos tampoco quieren renunciar al uso de los cuernos de rinocerontes, que son utilizados para preparar muchos tratamientos para curar muchas enfermedades, sin que haya sido científicamente o sociológicamente demostrado. En polvo, o en virutas, el cuerno de rinoceronte es vendido por los farmacéuticos y los médicos tradicionales a un precio exorbitante. El precio por un kilo ronda alrededor de unos 15.000 dólares, pero si la demanda es alta, como en Taiwán, puede alcanzar los 60.000 dólares. Sin embargo, ¿Qué es el cuerno de rinoceronte? Pues no es nada más que pelo, y como nuestro cabello, se compone de queratina.
El crecimiento económico en Asia permite a cada vez más individuos de adquirir estos costosos tratamientos y esta evolución conlleva a los fabricantes a querer obtener más y las materia prima. Y son dispuestos a pagarla muy caro. En cuanto se declara una epidemia en China, en el continente africano, los cazadores ilegales ponen las manos a la obra. Es importante saber que a pesar de su falta de éxito -no suele ser un animal considerado como bonito-, el rinoceronte es una de las especies más amenazadas del planeta junto con los orangutanes, los pandas, los tiburones, los gorilas, los tigres y los elefantes.
Existen muchos ejemplos de tratamientos tradicionales a base de substancias animales, que para ser obtenidas, necesitan un largo y doloroso proceso para los animales, como los penes de cocodrilos para curar la impotencia, el cartílago de tiburón, o huesos de tigre, o como la baba de caracol, o la crema con caviar procedente del estrujones (las hembras son “operadas” vivas para sacar los huevos que componen el caviar) para rejuvenecer, prácticas tan inútiles como decadentes.
¡Ojo! De momento, no es políticamente correcto vender bilis de oso o penes de cocodrilo, pero muchos productos derivados del sufrimiento animal son vendidos en el mercado europeo: a base de baba de caracol, de cuerno de rinoceronte (aunque éste, de forma ilegal), aceite de visón, cartílago de tiburón. No se ha demostrado su interés real ni su eficacia, pero están de moda, ¿y quién va a pagar por ellos? El consumidor estafado, que confía en las virtudes anunciadas por el fabricante.
Nota: Insistimos en el hecho que se hace una crítica de algunas tradiciones medicinales pero que en ningún caso se trata de discriminar al sector de la medicina tradicional y/o natural. En este artículo, se hace hincapié sobre algunas prácticas que nos parecen terribles pero no dudamos que en un sector tan amplio como es el de la medicina tradicional, existan practicas y métodos que además de no ser crueles, son realmente eficaces.
Más información:
http://www.apasfa.org/peti/ursos/osos10.shtml http://www.elmundo.es/elmundo/2009/07/09/ciencia/1247132211.html http://www.eco2site.com/informes/ositos.asp
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no lo puedo creer neta que somos unos animales, que bueno que aun hay personas a las que nos preocupa todo lo relacionado con los derechos de los animales
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[...] La medicina tradicional: ancestral, natural y… cruel humanityy.com/es/blog/ecologia/proteccion-animal/la-medicina... por dukk hace 2 segundos [...]