Lo que el tren se lleva...

Viajar por tren en la India es como el cigarro o el alcohol. Primero lo odias. Pero hay algo inexplicable que te hace probarlo otra vez. Al final acaba gustándote y hasta te puedes volver adicto. Estoy hablando de una tendencia general con la que me reconozco.

Ver el articulo original en inglés en Traveling with a photoblog

Viajar por tren en la India es como el cigarro o el alcohol. Primero lo odias. Pero hay algo inexplicable que te hace probarlo otra vez. Al final acaba gustándote y hasta te puedes volver adicto. Por supuesto estoy hablando de una tendencia general, no todo el mundo es aficionado al tabaco y el alcohol que, como bien sabemos, perjudican a la salud!Mis primeros viajes por tren eran absolutamente horrorosos. Eran tan largos... Una vez estuve 28 horas en un tren, tras una noche de bus y un día entero esperando el tren: en total 50 horas para ir de Hampi a Calcutta (unos 1500km). Las condiciones cansan demasiado, los trenes están sucios y hasta arriba de pasajeros. Cada vez acababa tan cansada que necesitaba un día o dos para recuperar. Y tenia que mentalizarme una semana antes que sabia que tenia que viajar de nuevo. Esta frustración desapareció de repente en la ultimas semanas de mi estancia en la India. De ahí en adelante, fue totalmente lo contrario.. Sólo esperaba con mucha excitación el siguiente viaje por tren.

No puedo explicar exactamente porque. Tal vez los seres humanos somos capaces, con el tiempo, de adaptarnos a nuevos entornos y situaciones, el cuerpo se vuelve mas resistente, etc. También tengo que reconocer que aprendí poco a poco todos los trucos para que mis viajes fueran mas cómodos. Por ejemplo, siempre hay que reservar un asiento/cama arriba (upper seat) así puedes dormir cuando te apetezca, o dividir el viaje en varias etapas aunque te hace perder tiempo y que las ciudades de parada no te interesan. Al final si acabé adicta a este modo de transporte y en éste país en particular, creo que es por los encuentros.

Aunque no lo quieras, siempre habrá alguien que va a querer hablar contigo. Conocí a gente estupenda que hicieron que mis viajes se convirtieron en experiencias inolvidables.

No tengo anécdotas especiales que contar, lo que me gusto fue sencillamente el intercambio humano. Escuchar a los indios hablar de su cultura, compartir comida con ellos o solo observar como estaban matando el tiempo (cantando, jugando e incluso rezando!!). Eso es la verdadera magia del tren en la India, lo que te hace adicto. Luego volví a Francia y cogí el tren. Era tranquilo, limpio, agradable, rápido... pero faltaba algo.

En un recorrido de 2 horas, me aburrí mas que en viajes interminables en la India. En ese momento, me di cuenta de lo increíble y único que había sido la experiencia. De hecho, lo hecho de menos... Ver fotos aquí.

Su voto: Ninguno Media: 4 (2 votos)