20 gestos ecológicos
La ecología y la preservación del planeta no sólo están en manos de la política. Cada uno de nosotros tiene el poder de actuar y de aportar su piedra al edificio. Es mucho más fácil de lo que parece, para ello, solo hay que cambiar algunas costumbres y además, en muchos casos, también se ahorra dinero. No hay que olvidar que la sociedad de consumo en la que vivimos nos lo quiere poner más fácil; bueno, esto es la teoría. Más fácil porque casi todo es de usar y tirar. Y esto es nuestro enemigo: el tirar cosas. Fabricamos miles de toneladas de basura cada año, desechos que se acumulan y que conllevan un despilfarro de energía y de dinero considerable, además de transformar nuestro planeta en descarga gigante.
Unos reflejos sencillos os permitirán reducir su producción de basura e intentar no sobrecargar el planeta de materiales tan inútiles como tóxicos, además de reducir su consumo de energía y su factura eléctrica.
En la cocina:
¡Madre mía! ¡Cuánto se tira! ¡Qué despilfarro!
1. Empecemos con el ingrediente sagrado en España: el aceite de oliva.
Ya sé que muchos lo hacen, sin embargo, prefiero insistir: cada uno hace lo que quiere pero ¿os parece realmente útil tirar el aceite tras haber freído cuatro patatas? El aceite contamina mucho; el agua, el suelo, y es muy difícil deshacerse de él. Lo ideal, sería filtrar y conservar el aceite y volver a utilizarlo para las frituras.
2. Pero lo que más contamina, para decirlo de forma simplificada, son los materiales no orgánicos, como el papel de aluminio, el film o papel plástico, los envases, etc. Además son muy sencillos de substituir. Invierte en unos tupperware, son baratos y se conservan años. Es higiénico, hermético y ergonómico. Fuera, papeles, plástico y aluminio.
3. Ya que estamos, deshagámonos también de las servilletas de papel: sin duda son muy prácticas, pero nos estamos cargando parte de la selva amazónica cuando cualquier trapo o servilleta de tela podría dar el mismo resultado. ¡Ay qué dolor! cuando veo a alguien limpiar el agua que se ha derramado con un enorme trozo de papel....¡Pero bueno! ¿Ya no sabemos utilizar una esponja, una bayeta o incluso viejos periódicos en caso de inundación de la cocina...?
4. Los productos de limpieza: otros “enemigos”, tan nocivos para el medioambiente que para nuestra salud, que aunque los tiremos por la tubería, les residuos químicos se quedan tan cómodos en nuestra casa, en nuestro entorno inmediato, y además, cuestan un pastón.
Dos alternativas, o mejor dicho tres: el vinagre blanco, el bicarbonato de sodio y el jabón negro. Éstos son los básicos.
Fuera amoniaco, lejía y otros productos horriblemente tóxicos, de hecho basta con olerlos para quedarse un poco grogui... ¿Que el olor no te gusta? ¿Que no huele a “limpio”? Ay, qué exigente... ¡que lo químico no huele a limpio! Pero para los más tiquismiquis, podéis añadir unas gotas de aceites esenciales, que además de existir con miles de olores diferentes, también desinfectan y ofrecen inmensas posibilidades si uno quiere explorar un poco las virtudes de estos productos.
5. Las tuberías atascadas. Primer reflejo, utilizar productos químicos que son un verdadero veneno concentrado. ¡Noooooo! La alternativa más sencilla es echar los posos de café, que la tubería esté o no atascada, también tienen el poder de evitar que suceda. También se puede verter levadura química y vinagre blanco u optar por un desatascador como lo hacían nuestras abuelas.
Más información aquí: http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/servicios-y-hogar/2007/09/11/166754.php
6. Cierra bien los grifos. El goteo representa una pérdida enorme: 10 gotas por minuto = 2.000 litros al año.
7. Cocina con olla a presióny con poca agua supone un ahorro del 50% de energía. Sin mencionar que la cocción al vapor es mucho más sana y conserva las vitaminas mucho mejor que cualquier otro método. También es adecuado tapar las ollas, cazuelas y sartenes cuando sabemos que conseguiremos ahorrar un 25% de energía.
8. Cierra los radiadores y apaga completamente la calefacción si tu casa va a estar desocupada.
En el baño:
9. Lo mismo sucede con los ambientadores, especialmente en el cuarto de baño. ¿Sabes que al encender una cerilla, desaparece cualquier olor? y que por lo tanto no hace falta intoxicarse con ambientadores con olor a lavanda, que además de no neutralizar los olores y de ser tóxicos, sólo resultan en añadir un horrible perfume al olor omnipresente. Es como si uno, en vez de lavarse, se tirase todo el bote de Colonia. Tenía un vecino así, y aunque fuese muy majo, tenía muy pocas ganas de saludarle... También podemos invertir en una velita perfumada que apagamos al salir del baño para evitar los riesgos de incendio.
10. Preferir ducharse que tomarse un baño. Además de no ser lo mejor en términos de salud (aunque relaje, un baño ablandece la piel y no es bueno para la circulación sanguínea).
En cifras: 1 baño (250 litros de agua) = 5 duchas (50 litros cada una)
11. La cadena de agua del wáter gasta muchísima aguaque se pierde para siempre y que se reflejará en sus facturas. Existen muchos sistemas de ahorro de agua que se adaptan a los grifos y a cualquier dispensador de agua. El mejor truco casero para reducir el consumo de agua del wáter consiste en introducir un ladrillo en el contenedor para disminuir el volumen de agua. ¡De esta forma se ahorra unos 3.000 litros al año!
Para más información, os invito a visitar este enlace: http://www.terra.org/articulos/art01610.html
12. No utilices el wáter como papelera. Los tampones, toallitas, preservativos se pueden tirar perfectamente a la basura. Es más higiénico con tal de tirar la bolsa con frecuencia. Entiendo que, sobre todo si uno no vive solo, no le hace muchas gracias que la pareja, el hijo o los compis de piso vean una toallita manchada de sangre o un preservativo usado cuya descripción no me parece necesaria, pero aun así ¡el wáter no es la solución! Basta con envolver el objeto del delito con un trocito de papel higiénico, y evitar colocarlo justo encima del bote, es decir, esconderlo un poquito. ¡Pero de todas formas nadie va a hurgar en el bote de basura para ver lo que contiene! Y si alguien lo hace, ¡búscate otra pareja u otros compis de piso, que los tuyos son muy raros!
En casa o en el trabajo:
13. Apaga el ordenador y su pantalla. Intenta no dejar los aparatos eléctricos como la televisión en modo standby. Consume menos que encendida pero consume también. Para un hogar medio de la UE, son alrededor de 50 euros al año despilfarrados.
Más detalles en este enlace: http://www.consumer.es/web/es/tecnologia/hardware/2006/03/01/149791.php
14. No dejes correr el aguaal lavarse las manos, al fregar los trastos o al lavarse los dientes. Ni en casa, ni en el trabajo, ni en los bares o restaurantes. Aunque no paguemos el agua, el impacto ecológico es igual de malo.
15. No imprimas documentos innecesarios, y si se trata de documentos internos a nuestra empresa o bien personales, trata de imprimirlos sobre papel reciclado o sobre borradores que ya hayan servido.
Se estima que cada asalariado español gasta unos 75 kilos de papel al año = 2 árboles enteros.
16. Apaga las luces cuando dejas el cuarto. Parece lógico pero a veces, estamos cocinando por ejemplo, y estamos consultando una página Web en nuestro cuarto, así que no apagamos la luz, ya que no hacemos más que ir y venir. Pues hay que acabar con eso. No cuesta nada apagar la luz.
Fuera de casa:
17. No dejes basura tirada por ahí. Incluye los cigarrillos, papeles, botellas y latas de bebida. Cada año estoy desamparada por la cantidad de colillas que me encuentro en la playa... También fumo, así que entiendo que es muy agradable echarse un pitillo en la arena, pero por Dios, a ver si la gente recoge sus colillas, que no hay para tanto...
De compras:
18. Trata de comprar productos sin envoltorios. Deja de comprar los pimientos o los limones que vienen envueltos con plásticos, y de coger 10 bolsas para diez frutas o verduras distintas: ¿acaso no se puede utilizar la misma bolsa y limitar su número? Basta con pegar las pegatinas de los productos en la misma bolsita y tratar de no complicar la labor del cajero, colocándolas correctamente con los códigos de barra alejados los unos de los otros.
19. Deja de coger la bolsa de plásticoque nos dan al comprar cualquier cosa minúscula. A ver, muchas cosas las podemos llevar en la mano o en el bolso si no tenemos previsto pasarnos el día de compras llevando el producto por ahí. Cuando bajamos “al chino” a comprar un kilo de azúcar, ¿de verdad es necesario pedirle una bolsa?
Las bolsas de plástico es uno de los productos que más contaminan, por ejemplo, 95% de los deshechos marinos son bolsas de plástico.
En fin, LIMITAR la compra de envases y envoltorios.
20. Bueno, no os voy a dar la lata con el reciclaje pero ya sabéis a qué me refiero.
Tener una actitud ecológica supone plantearse unas pocas preguntas: ¿es necesario, útil, indispensable hacer o comprar tal o tal cosa? El cambio empieza por la reflexión, y es accesible a cualquier persona con tal de esforzarse un poquito. Hay que hacerlo por nosotros, por el planeta, para nuestros hijos. Y si no lo hacéis para los anteriormente mencionados, háganlo por mí por favor ¡que no quiero vivir en un basurero ni estar confrontada a una penuria de recursos naturales!
Enlaces relacionados:
http://www.paginasverdesxalapa.com/pdf/guia_limpieza_ecologica_adc.pdf
http://www.terra.com/casa/articulo/html/cas186.htm
http://www.ecologiablog.com/post/2595/usos-ecologicos-del-jabon-negro
http://hogar.comohacerpara.com/n5286/como-usar-el-bicarbonato-en-la-limpieza-del-hogar.html
http://www.euroresidentes.com/vivienda/mantenimiento-casa/limpieza-ecologica.htm