
En los siglos pasados, colonizadores occidentales tomaron el control sobre poblaciones, que no consideraban "civilizadas", con el fin de pillar sus riquezas y apropiarse de sus tierras. Además evangelizaban e imponían sus creencias.
Se dice que hay que conocer la Historia para no repetir los errores del pasado... Hoy en día, el mundo occidental está repleto de especialistas y presume disponer de "sistemas educativos" que enseñan la Historia como materia fundamental, pero aun así se sigue haciendo los mismos errores que 500 años atrás... La diferencia es que la gran religión que se impone ahora a pueblos "sub-desarrollados" no tiene ninguna vocación espiritual: consiste en formulas matemáticas destinadas a avanzar tecnológicamente y crecer económicamente.
No obstante el progreso suele beneficiarse a los que pretenden ofrecerlo. Estamos en el siglo 21 y millones de indígenas siguen padeciendo, por culpa de gobiernos o firmas que les desalojan de sus tierras para hacer negocio con la madera, la palma de aceite, minas u otros recursos naturales. Lo peor es que actúan con la pretensión de querer erradicar la pobreza en estas comunidades, cuando en realidad evitan enfrentarse a los medios y la opinión publica. Sacar el argumento de "desarrollo social" cuando se está exterminando a fuego lento a pueblos con todo su patrimonio ancestral, es la cobardía más baja que existe en el mundo supuestamente civilizado y "avanzado".
No estamos criticando la ayuda de las ONGs occidentales a favor de los países en desarrollo que realmente necesitan asistencia sanitaria, escolarización, infraestructuras, etc. Sin embargo, tampoco se habla aquí de pobreza en un contexto de emergencia o de carencia de recursos. Los indígenas tienen una forma de vivir lejos de la lógica del mundo moderno (y mucho más sustentable de hecho). Tienen sus propias reglas, viven en armonía con la naturaleza, se cuidan con medicina natural y suelen estar en mejor salud que el hombre "moderno". Imponerles nuestra visión del desarrollo no es ayudarles...
La ONG Survival International ha realizado una campaña muy impactante que se llama Progreso que puede matar. Expone casos concretos y datos alarmantes sobre la integración de grupos indígenas en la sociedad moderna tras el abandono por fuerza de sus tierras. Se ve como su calidad de vida se ha deteriorado a todos los niveles (salud, social, material e psicológico), ya que llegaron a formar parte de las minorías sociales dentro del modelo de sociedad tal y como la conocemos. Survival International ha creado un informe que sintetiza las consecuencias nefastas de la modernización en la vida de los indígenas de varias partes del mundo, desde guaranis de Brasil hasta aborígenes de Australia. Dentro de los problemas que les afectan, cabe destacar enfermedades como VIH/Sida, malnutrición, suicidio y adicción a drogas baratas.
¡ Ayudar a cambiar esta situación no es tan difícil como pensamos !
Ahora llego con la gran pregunta: ¿Cómo podemos ayudar?
Primero no es una lucha perdida como muchos lo piensan. Lo ideal es boicotear a las multinacionales que han expulsado a indigenas de sus tierras para extraer recursos que luego son la base de productos que consumimos cada día. Por ejemplo la palma de aceite, tema que hemos tratado anteriormente en el articulo Aceite asesino: cultivo de la palma de aceite (y donde proponemos un listado de productos y empresas culpables). Sin embargo, el mundo actual es muy complejo y reconozco que lograr un boicot al 100% es casi imposible, no por falta de voluntad sino de transparencia sobre lo que consumimos.
Por lo tanto, existe una solución que requiere poco esfuerzo por parte de nosotros, occidentales. Vivimos en una época moderna en la que, justamente, disponemos de herramientas tecnológicas que permiten difundir la información de forma eficaz. Si cada uno empieza a compartir este tipo de datos en facebook, por email o a través de blogs como éste, ayudaremos a sensibilizar la opinión pública sobre el tema, en particular sobre el hecho de que los indígenas no son pueblos arcaicos. Al contrario, muchas tribus son más "evolucionadas" que nosotros y podemos aprender mucho de ellas.
"Ante una realidad existen 3 opciones: huir, ser espectador o comprometerse" (La ciudad de la alegría). Y tú, ¿Cuál eliges?

En los siglos pasados, colonizadores occidentales tomaron el control sobre poblaciones, que no consideraban "civilizadas", con el fin de pillar sus riquezas y apropiarse de sus tierras. Además evangelizaban e imponían sus creencias.
Se dice que hay que conocer la Historia para no repetir los errores del pasado.. Hoy en día, el mundo occidental esta repleto de especialistas y presume tener "sistemas educativos" que enseñan la Historia como materia fundamental, pero aun así siguen haciendo los mismos errores que 500 años atrás... La diferencia es que la gran religión que se impone ahora a pueblos "sub-desarrollados" no tiene nada espiritual y está formada por formulas científicas destinadas a producirun avance tecnológico y el crecimiento económico.
El problema es que, muchas veces, el progreso solo beneficia a los que pretenden ofrecerlo. Estamos en el siglo 21 y millones de indígenas siguen padeciendo, por culpa de gobiernos o firmas que les desalojan de sus tierras para hacer negocio con la madera, el palma de aceite, minas u otros recursos naturales. Lo peor es que actúan pretendiendo querer erradicar la pobreza cuando en realidad solo evitan enfrentarse a los medios y la opinión publica. Sacar el argumento de "desarrollo social" cuando se esta exterminando a fuego lento pueblos indigenas con todo su patrimonio ancestral, es la cobardía mas baja que hay en el mundo supuestamente civilizado y "avanzado".
No hay que confundir ello con la ayuda de ONGs occidentales a favor de países en desarrollo que realmente necesitan asistencia sanitaria, escolarización, infraestructuras, etc. Sin embargo, no hablamos aquí de pobreza en un contexto de emergencia o de carencia de recursos. Los indígenas tienen una forma de vivir lejos de la lógica del mundo moderno, y de hecho es mucho más sustentable. Tienen sus propias reglas, viven en armonía con la naturaleza, se cuidan con medicina natural y muchas veces están en mejor salud que el hombre "moderno". Querer imponerlos nuestra visión del desarrollo no es ayudarlos...