Según Slow Food, "la alimentación debe ser buena, limpia y justa. Los alimentos deben tener buen gusto, deben ser producidos sin dañar el ambiente, las especies animales y nuestra salud, y los productores deben ser retribuidos justamente". La eco-gastronomía nació partiendo de esta consideraciones y dándose las siguientes misiones:
Defensa de la biodiversidad alimentaria Los alimentos y las recetas forman parte del patrimonio cultural de cada país y tenemos que preservar esta diversidad. Para ello Slow Food se compromete, a través de campañas y proyectos, en la salvaguardia de los alimentos, de las materias primas y de las técnicas de cultivo y de transformación heredadas por los usos locales.
Educación del gusto Slow Food ha iniciado varios programas para educar o re-educar la gente a los placeres del paladar, poniendo en marcha actividades y talleres en los medios escolares u en eventos como ferias, mercados, etc.
Poner en contacto a productores y coproductores Apoya a circuitos de distribución alternativos y organiza ferias y mercados en todo el mundo para dar a productores locales la posibilidad exponer sus productos.
Entre la multitud de iniciativas de la asociación Slow Food, destacamos la red Terra Madre. Esta alianza reúne a miles de actores que trabajan en preservar y promover métodos de producción alimentaria sostenibles.
Puedes descubrir las iniciativas de Slow Food en tu país a partir de esta página.